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La indisciplina también mata

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Hoy los pobres son menos pobres, gracias al crecimiento de la riqueza colectiva, sobre todo en servicios como la educación y la salud. Foto: Portal de la Radio Cubana

A propósito de una lacra que daña a nuestra sociedad, el autor de este artículo ha citado en más de una ocasión una de las claras advertencias de carácter universal debidas a José Martí. Hoy estima que urge retomarla, y ojalá pudiera ser por última vez. En los cruentos sucesos de Chicago ocurridos entre 1886 y 1887, origen de la celebración del Primero de Mayo como Día Internacional del Trabajo, o de los Trabajadores y las Trabajadoras, Martí vio que las fuerzas dominantes en aquella nación se confabulaban para aterrar, con el ejemplo de los obreros linchados, “no a la chusma adolorida que jamás podrá triunfar en un país de razón, sino a las tremendas capas nacientes”, que reclamaban justicia social.

Revolucionario de profundo pensamiento democrático, el 24 de enero de 1880, ante el auditorio que se reunió para escucharlo en el Steck Hall neoyorquino, sostuvo pensando en la realidad cubana, pero con visión que la desbordaba: “Ignoran los déspotas que el pueblo, la masa adolorida, es el verdadero jefe de las revoluciones”. En otro enero, el de 1891, dejó claro en las Bases del Partido Revolucionario Cubano que esa organización tenía entre sus fines rectores fundar “un pueblo nuevo y de sincera democracia”. Quería que así fuese la república moral que debía lograr Cuba con la independencia.

Siguiendo el legado de su Apóstol, el país que ha hecho una revolución de los humildes, con los humildes y para los humildes, se ha esforzado para que el pueblo deje de ser un conglomerado adolorido y, lejos de eso, tenga el lugar y el desempeño que le corresponde tener como fuerza mayoritaria de la sociedad. Como parte de esa meta se ha bregado para dotarlo de la instrucción universal y gratuita que, sumada a la transformación económica y social en su conjunto, elimine las condiciones favorables al desarrollo de la chusma, o lumpen.

Por tanto, no solo sobrado derecho tiene la sociedad cubana a librarse de esa plaga: tiene también el deber y la obligación moral y cultural de hacerlo. Pero no lo ha conseguido. A veces hasta parecería que se ha llegado a creer necesario tolerarla, sobrellevarla para que se mantenga tranquila y no se extralimite en la creación de disturbios. Si así se ha pensado, cabe una conclusión: se ha errado de raíz.

La chusma no se rebela: surge o se forma y vive rebelada contra las normas sociales necesarias, que no está dispuesta a cumplir, aunque unas veces lo haga notar de modo más palmario que en otras. En sus expresiones más ostensibles, en la medida en que es antisocial en un país que batalla por mantener vivo y triunfante un proyecto político y revolucionario emancipador es, por definición, esencialmente contrarrevolucionaria: actúa contra ese proyecto. Los resultados —que no se limitan a bullas, groserías, broncas y otros atentados “menores” contra la convivencia y la civilidad— vienen a ser similares tenga o no tenga ella la conciencia de su condición contrarrevolucionaria.

Si esa verdad nunca debió habérsenos velado, las actuales circunstancias la ponen de relieve, en evidencia, de un modo particularmente doloroso. Los ingentes esfuerzos del país para enfrentar la mortífera covid-19 y sobreponerse con gran éxito a ella aun en medio de las carencias agravadas por el bloqueo imperialista, corren el peligro de frustrarse, o de no alcanzar los más altos frutos merecidos, por sobra y desgracia de la indisciplina social.

Esa lacra tiene un fuerte regimiento en el lumpen y, por minoritario que este sea, infecta a otros sectores de la sociedad en un proceso insalubre marcado por la connivencia y la tolerancia. A menudo se justifica como fruto de penurias materiales, y el contagio se agrava y se generaliza cuando se opta por creer que es una expresión más de una mal entendida peculiaridad nacional cimentada —como si fuera virtud— en una supuesta picaresca que en el fondo, por muy simpática que pueda considerarse, es nociva.

Expresiones complacientes y risueñas que pretenden mostrar ingenio y agudeza, como “Imagínate, es que somos cubanos” o “Los cubanos somos así”, deben someterse a juicio como signos de un mal que nos corroe. No se debe confundir con la sana alegría y la chispa sanamente creativa, y ha hecho que las buenas costumbres parezcan odioso vestigio del pasado, y desparezca o se debilite un honroso blasón nacional concentrado en la expresión de orgullo “Soy pobre, pero honrado”.

Existen penurias que se deben en lo fundamental al bloqueo imperialista, pero se agravan con malos o nulos hábitos de trabajo y otras deficiencias internas, en las cuales pesa la costosa corrupción. Pese a todo, hoy los pobres son menos pobres, gracias al crecimiento de la riqueza colectiva, sobre todo en servicios como la educación y la salud, y las condiciones para ser dignos. Pero la honradez y el orden no parecen crecer tan masivamente ni en igual proporción.

Quién sabe cuántas personas han pensado y dicho —el articulista entre ellas— que erradicar la muy afincada indisciplina social, rótulo pálido para nombrar todas las aberraciones que se designan con él, puede costar lágrimas, sudor y sangre. A la vista está que no es ese un vaticinio exagerado: las vidas que está costando y aún podrá costar la pandemia irán, por lo menos en parte, a la cuenta de esa lacra.

Si cuando la covid-19 pase pudiera verse —esperanza a la cual se aferra la mayoría de la población— que Cuba ha tenido una tasa de letalidad muy inferior a la de otros países, resultaría criminal sentirse satisfechos con ese dato. Las muertes serían menos, y menores los costos para lograrlo, si una actitud más disciplinada del conjunto social se sumara al eficiente trabajo de las autoridades y el personal de salud pública y de otros frentes, y de la mayor parte y lo mejor de la población. Así surtirían mayor efecto las maravillas hechas para asumir los gastos de los tratamientos aplicados con medicamentos, y otros recursos, que se adquieren a precios altísimos y con enormes dificultades para saltar por encima del genocida bloqueo imperialista.

Nada de eso sería posible si con la atención priorizada a la salud de la población, y a la formación de profesionales y la creación de centros de investigación y producción destinados a ese fin, se combinara una verdadera cultura del orden, que cada vez se muestra más necesaria. Razones asisten al autor del mensaje leído en una de sus esperadas comparecencias diarias por el doctor Francisco Durán García, director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública. El mensaje argumenta que las personas cuyas graves irresponsabilidades comprobadas darán o han dado lugar a que el número de contagiados y de muertes sea mayor, deberían ser procesadas por el delito de homicidio culposo, cuando menos.

Quizás no haya manera de aplicar sanciones tan severas, pero —máxime después de aprobada la nueva Constitución en ejemplar referendo masivo— el país tiene, además de moral más que suficiente, instrumentos legales para aplicar los merecidos castigos a quienes cometan delitos que ponen en riesgo la vida de quién sabe cuántas personas, además de la propia. No todo se puede confiar a campañas educativas bien intencionadas.

Junto con desacatos que contribuyen a la trasmisión del mortal virus, se tornan también más visibles otras infracciones que resulta insuficiente calificar de indisciplina social, aunque se vinculen con ella. Se ubican en la corrupción, y van desde comercializar ilegalmente y a precios abusivos productos de todo tipo —nacionales o importados—, incluidos los de primera necesidad, hasta sobornos y ventas de favores.

A veces se trata de la apropiación, asimismo con fines de lucro, de recursos destinados a personas vulnerables y en cuyo auxilio el estado hace grandes inversiones, grandes esfuerzos. Entre las víctimas de actos tales se halla, para empezar, el proyecto revolucionario con que la nación intenta beneficiar a todo el pueblo.

El enfrentamiento resuelto y decidido de hechos delictivos lo reclaman claramente hoy los daños que la pandemia le está ocasionando al país, al pueblo; pero tales actos no son nuevos. Si la pandemia sirve de catalizador para que, ¡al fin!, se apliquen medidas que hace tiempo se saben necesarias, se deberá procurar que, vencido el letal coronavirus, no se manifieste una vez más otra enfermedad, asimismo costosa, agudamente definida por el humorista Héctor Zumbado. Brillante y patriota, quien llamó la atención sobre un déficit que agrava nuestras tragedias nacionales: la falta de fijador.

No se puede aspirar a que prospere plenamente en circunstancias graves lo que en condiciones normales no se cultiva y se afirma como un logro cotidiano. Se requiere una autoridad cada vez mejor preparada profesionalmente para hacer valer la cultura de la disciplina, el orden y el debido acatamiento de las leyes, y una población educada en esos valores, que incluyen reclamos tan elementales, y tan burlados hoy, como no molestar a los demás con ruidos, estridencias, malos tratos y groserías.

Ya antes de la covid-19 abundaban dolorosas pruebas de las muertes y los graves daños económicos que ocasiona otra epidemia: las violaciones de las normas del tránsito. No más que otra muestra.

(Tomado de La Jiribilla)

Se han publicado 28 comentarios



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  • Rosa dijo:

    Excelente reflexión.

  • Ada dijo:

    Muy buen material, al igual que usted creo que los hechos ocurridos el pasado 11 de julio no tienen otro nombre que delincuencia, raterismo, vandalismo, y deseos de hacer daño, antes de 1959 existian en nuestro país muchas personas más pobres y necesitadas que las que podemos tener hoy, pero no cometian actos como estos porque podian tener hambre y necesidad pero eran honradoz hasta la medula e incapaz de romper una tienda y robar en esta.

  • Para actuar ya dijo:

    Totalmente de acuerdo con el artículo.
    Pero la falta de respeto, la falta de cumplimento con lo legislado y aprobado empezó hace más de 25 años, yo mismo he escrito aquí en Cubadebate lo insostenible que resulta vivir en un edificio múltiple donde se ha entronizado que cada cuál haga lo que le venga en ganas y se ríen en tu cara cuando le hablas del cumplimiento del Reglamento vigente de edificios múltiples, esa es una asignatura muy pendiente del Instituto de la Vivienda y del Instituto de Planificación Física.
    Pero no vayamos tan lejos, el pasado 10 de julio entró en vivencia la ley que regula el cuidado y observancia en relación con los animales domésticos y, pregunto: ¿A que perro Usted a visto con bozal y arreo en la calle?, me permito responder: A ninguno. Los dueños de los animales se han reído con lo legislado con todo el mal que puede traer esto.
    Y así es todo y con todo.
    Los seres humanos no podemos permitirles que estén al libre albedrío, pero en Cuba sí lo están y,
    en La Habana con el 1er. Lugar.
    Es hora de actuar ya.

    • AlDerecho dijo:

      Toda ley restrictiva en exceso es una invitación al delito. Así sucedió con la ley seca en los EEUU.
      Los honrados la acatan o sucumben y los corruptos y delincuentes hacen el pan. Toda ley debe ser atemperada al momento y validada por la mayoría de quienes deben acatarla y hacerla cumplir. Ejemplo impedir que un cuenta propia venda una aguja de coser a mano en un barrio, no parece lógico.
      Solo el trabajo honrado hace al ser humano de bien, por lo que facilitar el empleo y desarrollo de cualquier forma productiva, en franca y justa competencia será la solución de nuestra sociedad.

      • Rafael dijo:

        Es cierto que "Toda ley restrictiva en exceso es una invitación al delito." pero le faltó agregar "Para el delincuente".
        Una persona honesta nunca se considerará invitada al delito ni tampoco es dada a justificar estas cosas con falacias.

  • Tatiana dijo:

    Excelente artículo, gracias amigo.

  • Chino dijo:

    Excelente y sabio artículo de Luis.
    Hace tiempo deje de llamar indisciplina social. Yo aplicó otros; delitos, faltas graves, incluso multiplicados. Malisimos ejemplos para niños y jóvenes. Los mayores si, claro también con participación activa
    Todos los días desde mi ventana observó cv los ires y venires de mucha gente. Una cámara vigilante supuestamente hace su papel (?????) A ningun desordenado importa, con todo descaro atraviesa la calle, sin rubor. Claxon en medio de una ciudad, saludos amigos, o muestras brutales "de poder". Supongo bajo aquello;.."soy el que más pito".
    Terrorismo de salud (al menos así le llamó yo), calle arriba y calle abajo sin nasobuco mal puesto bajo el argumento de fumar, comer, o simplemente pirque les da la gana, ara mi un desafío a la autoridad y una falta de respeto a los demás. Parece en sus mentes no está el respeto,pirque no lo conocen.
    Si los factores de corrupción andan de placemes, por todos lados. Lo más dañino que nos hemos habituado a vivir con ellos. Es normal verdad(vaya descaro y desfachatez).
    Hoy leía en granma el robo de medicamentos de hospitales en Ciego de Ávila, que es lo que merecen?.sólo piénselo. Y en ese u otros hospitales enfermos necesitados????.
    Pongo el caso, pero no solo ahí, en otros debe ocurrir lo mismo para no mencionar los"desvíos" en farmacias y almacenes.
    Y así una lista interminable de hechos que pudren la mente, corriente el alma. Cualquier hecho delincuencial en mi opinión, más aun en medio de esta situación de pandemia, en un país agredido, cercado por un criminal bloqueo, no sólo es un acto contrarrevolucionario, es un acto terrorista, es un acto de guerra y debe ser sancionado con todo rigor, y con la más drástica aplicación de la ley,con todas las garantías del derecho. Debe ser publicado, dado a conocer.

  • Jorge dijo:

    Muy buen escrito...las denuncias esta hechas queda de las autoridades competentes hacerse d la vista gorda o cumplir con su mandato social .....no mas impunidad a los vicios como el colero,el revendedor, el ladrón detrás de la tarima del mercado, el violador de precios de los establecimientos estatales, el importador d artículos declarados no comercializable , de medicamentos (mercancia de alta demanda) q después vende a la vista en las calles como pregon del momento o en las redes whatsapp,revolico,telegram,facebook, o como el revendedor de papas,panes que se pasea diariamente por mi barrio por frente a una unidad de la policia, frente a los miembros del orden interior q ayudan en el control d colas...y q su responsabilidad no va mas allá...aunque le vendan productos en sus narices, también tenemos los agentes del tránsito q muchísimas veces ven infracciones cometiendose y miran a otro lado..existe mucha impunidad e indolencia , como ciudadanos hago la denuncia pero le toca a las autoridades hacer cumplí las leyes...y no esperar la denuncia para plantaerla d oficio ....

  • Ignacio dijo:

    Siempre Martí, ante la duda, ante la infamia. Ando leyendo el tomo 27 de sus Obras Completas, lectura que recomiendo a todos. Asombra tanta visión y claridad de pensamiento, más aún ver cómo la historia se repite una y otra vez dónde el que la ignora perece.

  • Mar dijo:

    La chusma lumpen sin escrupulos y de todos los colores se adueñan de la habana son los dueños de cola,se llevan bien con cuanta gente organiza la cola cuando la cola esta a mil metro en lo que tu estas diciplinado haciendo la cola ellos van y se cuelan y si dan cuatro pesos ni se diga si sacan mantequilla sale uno y dice se acabo y cuando pasas todavia hay mantequilla y ellos se llevan un poco mas y despues la venden a 200 y la tendera se lo proporciona el del gobierno el policia es un complot todo esto pasa en las tiendas de infanta ahora los coleros han venido para aca y escaniar carnet lo dudo porque las caras se repiten a diario es un nivel de corrupcion extrema.

  • erne dijo:

    Lo mejor que he leido en mucho tiempo.

    Mas de millon y medio de cubanos (cálculo conservador, consulten a Murillo) en edad laboral no lo hacen, viven de "la lucha", se benefician de salud y educacion gratis para ellos y sus familias. No pagan impuestos, no aportan nada a su país, viven enganchados del estado en lo que puedan, son sencillamente parásitos de la sociedad y lo peor es que no les da pena, lo asumen como algo muy normal. ¿Se puede sostener un país así?

    Por favor faciliten las estadísticas de los disturbios, a partir de los detenidos: ¿Que por ciento trabajaba en ese momento? ¿Que por ciento no ha trabajado ni un solo día en toda su vida?

    Ese sector es un magnifico combustible para formar disturbios.

    No se puede estar tan ciegos. Hay que prever los peligros.

  • Mar dijo:

    El que no trabaja es un rey y el que trabaja sigue pasando trabajo porque tiene que lidiar con estos elementos. Hagan limpieza en las tiendas de personal hay trabajadores buenos pero hay muchos corruptos.

  • Cubana dijo:

    Excelente artículo. Ojalá podamos disminuir esa lacra de la sociedad.

  • kiko dijo:

    buen articulo.
    la sociedad cubana esta cambiando aunque duela reconocerlo.
    la vulgaridad en el hablar,en el vestir, en todo,se esta apoderando de todos.
    creo que ya es ireversible esta situacion.
    no hay habitos de lectura, no hay buena ortografua ni se estudia la historia y cultura universal, es mas , se desconoce, incluyendo a recien graduados universitarios.

  • Alejo Silva dijo:

    Coincido en más del 100% con el trabajo. Recientemente, nuestro presidente resucitó un concepto; DECENCIA, algo que no aparecía en ningun discurso, congresos,
    La indisciplina social debe ser llevada a la mínima expresión, sus manifestaciones energicamente combatidas, juzgadas y sancionadas.
    No se diga más en los medios inescrupulosos a delicuentes y antisociales. Llámeseles como lo que son.
    Paralelamente sigamos trabajando en eliminar, resolver las causas que podrían provocar la indisciplina social, pero actuemos contra esta en cada espacio que surja.

  • Ernesto dijo:

    Estimado Toledo Sande, no se como expresarle mi admiracion por tan valiente articulo. De mas esta decirle que coincido plenamente con el y yo mismo he expresado mas de una vez en este importante espacio ideas similares, sin la belleza de su escritura pero ideas afines al fin y al cabo.

    Siempre he considerado que la indisciplina social en cualquiera de sus manifestfciones es un pesado lastre y una piedra inmensa en el camino al desarrollo socio-economico y la prosperidad. No puede lograrse desarrollo social en medio de tanta desidia e irresponsabilidad administrativa y la corrupcion. Y si, es mucha verdad que nuestro proceso revolucionario basado en nuestra historia tiene todo el derecho de enfrentar y aplastar a la chusma como Ud. bien dice porque es una mayoria la que sale diariamente al trabajo en medio de tantas vicisitudes de todo tipo y por tanto le asiste al gobierno que se dice servidor del pueblo efrentar estas manifestaciones negativas que no es acioso considerar en estos grises tiempos CONTRAREVOLUCIONARIAS y como tal tratarlas y seguro estoy que la mayoria del pueblo lo apoyara y agradecera. Los sucesos del 11 de julio, por ejemplo deberian analizarse y tratarse como vil acto de contrarevolucion y atentado a la seguridad del Estado de derecho revolucionario y sancionar con la mayor severidad al que le toque y no temerle al que diran fuera de fronteras, porque en definitivas es desde algunos de esos lugares los Estados Unidos como estandarte desde donde se gesta y fomenta el odio, la maldad, la violencia que se ha visto replicada dentro de nuestra isla por algunos y repito, debe enfrentar el Estado, como servidor del pueblo trabajador con la mayor firmeza y no vaya a ser, que un agresor a un miembro de los organos del orden publico salga con una multa o con 6 meses de libertad sin internamiento, por poner un ejemplo.

    VIVA CUBA SOCIALISTA Y SU REVOLUCION!!!

    • Rafael dijo:

      Estoy de acuerdo con usted y pienso que debieramos recordar los posicionamientos que, en situaciones semejates, tuvo nuestro comandante en jefe que muchas veces a fuerza de "rectificación de errores" dejamos a un lado.
      Por ello hay que recordar que la actitud defensivista no cuadró nunca en el pensamiento estratégico ni táctico del Comandante en Jefe por ello la defensa de la Revolución más allá de sus fronteras y una decidida vocación internacionalista llevaron a Fidel a advertir al imperialismo que la misma distancia que separa las agresiones de allá para acá, puede ser la que separe las respuestas de aquí para allá.

  • OtroAdultoMayor dijo:

    Muchísimas verdades hay en este artículo.
    Muchas de ellas me habían vinido a la mente antes y, mucho más, después del 11 de julio.

  • Ramón Ladislao Gómez Morales dijo:

    Muy buen articulo, pero ¿quien y como y cuando?, se le pone el cascabel al gato. Gracias por dejarme compartir.

  • Jose Luis Diaz Grass dijo:

    Gracias amigo Toledo Sande. Hay que limpiar la Patria de esa costra inmunda. Soy del criterio que hay que volver a otra campaña de alfabetizacion. La Educacion Cubana tiene ya que dar un vuelco de 360/ grados. Los medios de comunicacion como la radio y la TV cambios en el lenguaje que atraiga, que eduque, y a la vez divierta, pero que cada vez màs ponga los pies en la tierra. Cuando avance la campaña mejores familias tendremos que no permitan que lods vagos y delincuentes vivan bajo su techo. Patria o Muerte, Venceremod!

  • Rafael dijo:

    Excelente su reflexión profesor, lo felicito. Sólo hace falta que TODOS los que tienen que exigir por el cumplimiento de la legislación vigente lo haga y que todos los cubanos la cumplamos y que en todos los niveles se le diga al pan pan y al vino vino y no se escondan tras oscuros comodines que nada aportan. El robo no es una lucha como el delito no es una indisciplina social ni la contrarrevolución es libertad de expresión.

  • El mangole' dijo:

    Cuando los marielitos, se juntaron los delincuentes con los revolucionarios a tirarles huevos y cosas, critique' aquello, fue' un error y hasta que Machado Ventura se opuso no lo paraba nadie.. Ahora el delincuente se une al pacifico y al vandalo, lo de ellos es estar siempre en escena y por via negativa siempre. Hay que identificarlos bien pues son artistas para mezclarse..saludos..

  • el estudiante dijo:

    Excelente artículo. Merece divulgación y estudio y sobre todo inculturación. Y aquí juegan un papel determinante los líderes comunitarios auténticos, no los impostados. Son los líderes comunitarios los que tienen que restablecer nuestros mejores valores en la comunidad. Y por ello saludo y celebro a las mujeres representantes de La Güinera y Colón por todo el empuje y el sacrificio y la lucha permanente.

  • joseantonio dijo:

    Raúl Castro en discurso ante la Asamblea Nacional de 7 de julio de 2013, alertó de este fenómeno y dio las pautas de solución. Lástima que quedó solo como anécdota

  • Seguidor dijo:

    Excelente reflexión (artículo). La indisciplina se ha entronado en nuestra sociedad aunque duela decirlo y no se quiera ver. No hay un lugar donde no coexista la indisciplina, no hay nivel donde no exista indisciplina. No cumplir una norma, orientación es indisciplina. No realizar las cosas con el corazón, pensando en el prójimo, es una indisciplina. Concuerdo plenamente con el articulista en que a pesar del bloqueo si existiera menos indisciplina viviéramos más felices y con menos carencias. La corrupción, que aquí llamábamos desvío de recursos, ha indisciplinado mucho, tolerar y hacerse el ciego, o pasar por alto porque es el pariente de alguien con influencia ha dañado mucho. La indisciplina se evidencia cada día más. En estos momentos de pandemia no cumplir con las medidas empeora las cosas que muchas veces termina con la muerte. El presidente de una forma muy inteligente está batallando contra este flagelo social, pero es una tarea dura, y caiga quien caiga hay que sacarla adelante.

  • humano dijo:

    Los medios, la cultura, la religión, y hasta los organismos encangados de regular el comportamiento cívico (PNR, otros)...

    Saludos.

  • JJ dijo:

    Cito ...el proyecto revolucionario con que la nación intenta beneficiar a todo el pueblo.
    Sin disciplina, sin orden, sin decencia, no habrá proyecto que perdure. En esta batalla nos estamos jugando la Revolucion, de ahí la urgencia a tomar medidas SEVERAS CON LOS VIOLADORES DEL ORDEN.

  • claudia dijo:

    La disciplina NO ES OPCIONAL ni se puede dejar a LA CONCIENCIA de cada uno.
    El cumplimiento de las leyes de cualquier país NO ES OPCIONAL es de OBLIGATORIEDAD sopesa de quien no las cumpla sea juzgaso Y sancionado por considererse DELITO.

    Yo particularmente SI CREO que estamos a tiempo re REVERTIR el alto nivel de INDISCIPLINA, IRRESPONSABILIDAD y DESACATO A NUESTRA CONSTITUCION que comete una minoria de la población pero que AFECTA A LA INMENSA MAYORIA.
    Nuestras leyes abarcan un enorme abanico de situaciones, previenen y dictan las medidas DE TODO TIPO ante TODO TIPO DE DELITO.
    Primeramente tenemos que dejar de ETIQUETAR como Indisciplina social ACTOS que son CONSTITUTIVO DE DELITOS...Agredir a las personas, romper propiedad social o privada, lanzar cocteles molotov, saquear establecimientos, instigar a que se cometan estos actos PAGAR Y COBRAR por ellos, esos son DELITOS no indisciplinas, las personas que hicieron esas felonias si no son sancionados severamente VOLVERAN a incurrir en esos delitos porque VENDEN el alma por 4 pesos al mejor postor.

    La PNR tiene que ser IMPUESTA de la facultad de llamar la atención, aplicar una contravención, multar o detener a quien esté infringiendo las leyes, de ser necesario esos ciudadanos serán presentados a juicio y se les aplicará la sanción correspondiente.

    SOLO HACIENDO RESPETAR LAS LEYES, RETOMAREMOS LA DISCIPLINA, LA TRANQUILIDAD CIUDADANA, LA CONFIANZA EN LA PNR Y EL BUEN VIVIR.

    LAS LEYES SE PUEDEN HACER CUMPLIR SIN LLEGAR A ABUSO DE PODER.
    recordemos a principio de la pandemia TODOS nos cuidabamos de que ningun Agente del orden o inspector nos viera sin nasobuco o con él mal puesto, a las 7.00 Pm TODOS estabamos en nuestras casas y no saliamios a menos que fuera por causa mayor, muchos lo haciamos concientemente pero TODOS sabíamos que no hacerlo podía costarnos una MULTA de 2000 o 3000 pesos, hoy con el cambio de salario pudieran ser mucho mayores que es lo mismo ""MAS EDUCATIVAS"".

    Desde finales del 2020 hasta la fecha una buena parte de la población no usa, o mal usa el nasobuco, se RIEN del Toque de Queda, les importa un rábano el distanciamiento social, hacen fiestas, van a playas y piscinas, andan en las calles a toda hora incluyendo niños pequeños, en fin hacen lo que seles viene en GANAS y esto lo hacen porque YA NO SE MULTA A NADIE.

    LA LETRA CON SANGRE ENTRA Y A GRANDES MALES GRANDES REMEDIOS.

    NO ENFRENTAR CON RIGOR A ESTA CHUSMA LUMPEN Y DELINCUENCIAL PARA EVITAR UN PROBLEMA, UNA CRITICA O QUE HABLEN DE CUBA FUERA DE FRONTERA NOS TRAJO COMO RESULTADO EL 11 DE JULIO Y SI NO DEJAMOS DE LADO TANTO PATERNALISMO ESTA GENTUZA VOLVERA A HACER DE LAS SUYAS.

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Luis Toledo Sande

Luis Toledo Sande

Escritor, poeta y ensayista cubano. Doctor en Ciencias Filológicas y autor, entre otros, de "Cesto de llamas", Premio Nacional de la Crítica. Mantiene el blog http://luistoledosande.wordpress.com/